jueves, 7 de enero de 2010

Confesiones de (casi) medianoche



No me gusta el helado. Ba, o al menos no me gusta tanto como el estándar pautado por la sociedad. Puedo encontrar mil cosas más interesantes para comer antes que el helado.

Cuánto más querés que alguien te mande un mensaje, menos lo vas a recibir. No importa cuánto lo intentes, el celular NO va a sonar. Cualquier técnica zen, budistas, amish fracasará, y en caso de lograrlo: será un mensaje de tu compañía telefónica. Nunca pensé que iba a padecer esta máxima universal ... hasta que sucede... lo bueno, me enteré que tengo descuento en zapaterías y 2x1 para el cine.

Andrés, si, ese que viene una vez al mes, el muy hijo de puta te viene a visitar en los peores momentos. No podrías venir mañana? Hoy me viene mal.

La humedad no es mi amiga

No se por qué estoy publicando cosas tan seguido aca, después de meses. Catarsis?

Filosofía Femenina

¿Por qué TODOS los pinceles de los esmaltes de uñas están diseñados de tal manera que NUNCA se puede acceder al último cuarto de esmalte?
Es frustrante

martes, 5 de enero de 2010

El existencialismo de las medias

Nunca voy a entender por qué en los avisos de jabones en polvo, suavizantes, perfumadores de ambiente, detergente y un largo etcétera, ponen a niños inocentes a preguntarles cosas existenciales a las madres amas de casa, para darles pie para promocionar X marca.


Señores publicistas, entérense: a los niños no les importa tener las medias blancas, suavecitas y perfumadas.

lunes, 4 de enero de 2010

Fancy Ketchup




El otro día (en realidad fue hace tiempo, pero tengo una tendencia a usar esa expresión de todas maneras) fui a comer sola a McDonalds.
Me gusta ir a comer sola, tiene un cierto encanto. Ojo compañeros de comidas, no se ofendan, también me gusta comer acompañada, pero a veces una disfruta la paz de poder comer sin tener que decir nada ni mostrar interés por lo que la persona de al lado nos está diciendo mientras que por adentro decimos "shhhh, dejame disfrutar de la hamburguesa"

No soy pro ni contra McDonalds. Cada tanto voy, las papitas son ricas. La hamburguesa deja que desear. Pero ese día me habían clavado en el centro y tenía 1 hora de espera ... y hambre.

Voy a la caja, no pienso lo que voy a pedir. Combo 4. Siempre hay que pedir combo 4. (Nota aparte: ¿Por qué le sacaron los números a los combos ahora? Dificultan el pedido) Pido ketchup. Siempre hay que pedir ketchup.
Subo las escaleras contenta con la bandeja. Busco una mesa libre, pero no cualquier mesa, sino de esas que tienen los asientos super cómodos con almohada. Lo encuentro.

Mi ritual de comer en McDonalds es simple. Como primero la hamburguesa y dejo las papitas para el final, por una simple razón: me gustan las papas frias!
Llega el momento de las papitas, picoteo alguna solita para comprobar que la temperatura sea la óptima. Me dirigo a abrir la ketchup ...

La maldita fancy ketchup no se abre. Pienso que tal vez es por tener las manos todas grasosas.
Me las limpio con una servilleta. Nada. La muy hija de puta no quiere abrirse.
Trato de abrirla con los dientes y nada. Al principio soy precavida por que tengo pánico de que me salte por todos lados, pero luego de varios intentos fallidos, la intensidad de las mordidas aumenta. Y nada. Pruebo con otro paquetito, la misma historia.
A todo esto aumenta mi psicosis de que todo el mundo me está mirando y pensando: "pobre la infeliz que va a comer sola y no puede abrir la ketchup". Incluso vi hasta alguna sonrisita de algún comensal, pero tal vez fue sólo mi imaginación.
La muy perra sigue sin abrirse.
Ya dejando los modales de lado, le empiezo a dar con toda la artillería pesada. Molares, caninos, paletas, llaves y otros participaron. Hasta que de pronto ... diviso un puntito rojo.
Muy pequeño pero mis ojos de lince (?) lo vieron.
Estaba hecho, la ketchup se abrió. Una pensaba que estaba todo acabado, hasta que se da cuenta que el agujerito que logró hacer después de 20 minutos era minúsculo y dejaba salir una mierda de ketchup, insuficiente para todas las papas de mierda que a esta altura ya ni ganas de comerlas tenía.
Apreté el puto sachet hasta sacar una misera cantidad de ketchup que me dio para mojar unas pocas papitas y el resto las terminé comiendo solitas... asi como dios las trajo al mundo, insípidas, pensando que la fancy ketchup de fancy no tiene nada.

Moraleja: siempre es bueno comer acompañado.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Más infeliz no se podía ser

Casi nunca tengo ganas de tomar cerveza en casa, asi sola, como una borracha. Pero hoy fue una excepción.
Había una botellita de budweiser al lado de la heladera.
La pongo un rato en el freezer para que quede a la temperatura óptima de tomado (para este tipo de momentos es que me gustaría tener un tanque de nitrógeno líquido o un freezer a -80ºC).

Luego de la media hora voy a buscarla. Tenía toda la cena preparada. Milanesa napolitana con ensalada rusa. Peli en el dvd para ver. Todo listo.

La destapo. Busco la fecha de vencimiento, "por las dudas"- me digo a mi misma.
Mayo 2008


Y no, casi nunca tomo cerveza en casa .....

Odio los eufemismos.
Si, si, a vos te hablo. Dejá de camuflar la verdad.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La Ñoñez Ataca parte II


La facultad - aparte de sacarme la vida que supe tener en algún momento- me ha hecho ver el mundo de manera retorcida y complicada.


Por ej: pensar que el Fabuloso que se tira en el water que es de color azul cambia a verde luego de hacer pichi, porque tiene un indicador de pH ......... no es algo normal.